Diagnóstico antes que cirugía. Si tu caso no es apto para un injerto capilar, lo dice el cirujano que te explora — no un comercial.
En Prestigia realizamos injertos capilares mediante técnicas avanzadas (FUE/DHI) bajo un riguroso seguimiento médico continuo. Cuántos folículos implantar, el diseño de la línea frontal y el abordaje quirúrgico se deciden de forma personalizada en consulta, no en un catálogo estándar.
El paciente entra, se evalúa su zona donante, se le explica el proceso, se le da una recomendación honesta y se le ofrece — o no — la intervención. Si procede, la cirugía la ejecuta el mismo equipo médico que diagnostica y revisa.
— Premisa 01
Evaluamos la viabilidad de tu zona donante, calculamos el número de folículos necesarios y trazamos el diseño de la zona receptora.
— Premisa 02
Extracción e implantación folículo a folículo con anestesia local. Un proceso minucioso, indoloro y sin cicatrices lineales visibles.
— Premisa 03
Tu injerto no termina al salir del quirófano. Te acompañamos con revisiones pautadas durante 12 meses hasta ver el resultado definitivo.
Casos en los que el injerto capilar es la solución clínica definitiva para recuperar el cabello perdido. No todos los pacientes son candidatos para entrar a quirófano; la viabilidad de la zona donante la decide la valoración médica, no la web.
Extracción individual de unidades foliculares. Es el estándar de oro en cirugía capilar: una técnica mínimamente invasiva, sin bisturí ni cicatrices lineales, que permite una rápida recuperación y resultados de máxima densidad.
Implantación Directa del Cabello (Direct Hair Implantation). Mediante el uso del Implanter Pen, insertamos los folículos controlando el ángulo, la profundidad y la dirección. Es la técnica ideal para dar densidad entre el pelo existente, a menudo sin necesidad de rapar la zona receptora.
El éxito de un injerto reside en su naturalidad. Diseñamos el marco de tu rostro de forma totalmente personalizada, estudiando tus facciones, edad y proporciones para crear una primera línea suave, estéticamente perfecta y 100% indetectable.
Solucionamos intervenciones mal ejecutadas en otras clínicas. Reparamos líneas frontales artificiales (el temido efecto «pelo de muñeca»), mejoramos densidades insuficientes y tratamos de recuperar zonas donantes que han sido sobreexplotadas.
Restauramos la uniformidad visual de tu cuero cabelludo. Implantamos unidades foliculares directamente sobre tejido cicatricial para ocultar marcas previas (como las dejadas por la antigua técnica de la tira o FUSS, traumatismos o cirugías craneales).
No. Utilizamos anestesia local (con opción de sedación consciente o anestesia sin aguja) para que la zona quede totalmente insensibilizada. El paciente está despierto, relajado y puede ver la televisión o escuchar música durante el proceso.
Tras una caída inicial normal de los pelos injertados (fase de Shock Loss), el cabello nuevo comenzará a brotar a partir del tercer o cuarto mes. El resultado estético al 80% se aprecia a los 6-8 meses, y el resultado definitivo a los 12-15 meses.
El ciclo del cabello es lento, por lo que la paciencia es clave. Por lo general, los primeros cambios (frenazo de la caída y mayor brillo) se aprecian entre el segundo y tercer mes. Los efectos más evidentes de densidad y grosor suelen consolidarse a partir del sexto mes de tratamiento continuo.
El primer paso hacia tu mejor versión.
El punto de partida de tu nueva imagen. Completa el formulario y nos pondremos en contacto contigo para programar tu valoración clínica, donde definiremos un planteamiento quirúrgico estrictamente a tu medida.
Nuestro equipo médico te contactará en breve.
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